Resumen:
Fotografía de Francisco Gerardo Tenorio Estañol (1870- 1936) del campamento astronómico en Laguna Seca, S.L.P., en el que se observa el Fotoheliógrafo que, como su nombre lo indica, sirve para tomar imágenes fotográficas del Sol. Es un anteojo que tiene 0ᵐ10 de abertura y 2 metros de distancia focal. Se halla montado paralácticamente y tiene una máquina de relojería cuyo movimiento es bastante uniforme, por lo que también se pueden sacar con este instrumento fotografías de la Luna o de algún otro astro que por su luminosidad no requiera larga exposición. El objetivo es de la casa Dalmeyer, y el ocular está sustituido por una cámara, un vidrio despulido o el chasis que lleva la placa sensible. En cuanto al foco del objetivo se pueden colocar diafragmas con retículas formando cuadrícula que se estampan a la vez que la imagen del astro sobre la placa sensible y permite después tomar medidas muy precisas de las posiciones relativas de las manchas sobre el disco del Sol y de la Luna. El obturador que se emplea para las pruebas del Sol es sumamente fino, y con él se pueden graduar con exactitud fracciones pequeñísimas de segundo durante las cuales debe durar la exposición.
Muchos son los trabajos que con este instrumento se han hecho en el Observatorio relativas a las manchas del Sol; pero quizá los más importantes son los relativos al Paso de Venus por el disco del Sol el día 6 de diciembre de 1882, durante cuyo fenómeno se pudieron tomar pruebas fotográficas en las que sobre el disco del Sol se dibuja con precisión el disco del planeta. Igualmente, durante el paso de Mercurio del 7 de noviembre de 1881 pudieron tomarse pruebas y, por último, en el eclipse anular de Sol del 5 de marzo de 1886 se trasladó este instrumento a la ciudad de León, donde el fenómeno era central, y se tomaron con él fotografías.