Resumen:
La creciente ocurrencia de microsismos de alta percepción en el poniente de la Ciudad de México motivó la elaboración de un modelo geoeléctrico preliminar mediante datos magnetotelúricos a lo largo de un perfil norte-sur para identificar las estructuras geológicas asociadas a estos eventos. A pesar de que el ruido electromagnético de origen urbano afectó la calidad de los datos y limitó parcialmente la resolución superficial, el análisis de sensibilidad demostró que el modelo conserva su capacidad interpretativa hasta una profundidad aproximada de 4500 metros. Los resultados revelan un subsuelo mayoritariamente conductivo, asociado a materiales volcanosedimentarios, depósitos piroclásticos alterados y una fuerte presencia de fluidos, intercalado con cuerpos resistivos que evidencian una estructura tectónica controlada por bloques. Las fallas de Contreras y Satélite muestran una clara correspondencia espacial con estos cambios de resistividad, sugiriendo que se extienden hacia la profundidad. Finalmente, al comparar el modelo con los hipocentros de la zona, se descubrió que los sismos se concentran en las regiones de transición entre los bloques conductivos y resistivos, lo que respalda firmemente la hipótesis de que la microsismicidad del poniente de la ciudad está directamente vinculada a un sistema de fallamiento activo, de tipo normal con componente lateral, donde los contrastes actúan como zonas de debilidad propensas a la ruptura.