Resumen:
En la exploración arqueológica, la excavación directa implica un consumo considerable de recursos, por lo que resulta necesario implementar estrategias no invasivas que optimicen la toma de decisiones y orienten de manera más precisa las intervenciones posteriores. En la zona arqueológica "Cerro de la Cruz", los procesos de nivelación y acondicionamiento asociados al basamento piramidal plantean la necesidad de identificar posibles evidencias de modificación antrópica sin recurrir inicialmente a excavaciones extensivas. Con este propósito, se aplicó de forma integrada Magnetometría, Conductividad electromagnética (CMD), Tomografía de resistividad eléctrica (TRE) y Radar de penetración terrestre (GPR), con el fin de analizar e interpretar las anomalías geofísicas detectadas y delimitar sectores con potencial arqueológico. Los resultados evidenciaron anomalías magnéticas, contrastes de conductividad electromagnética y variaciones de resistividad concentradas principalmente en los primeros metros del subsuelo, desarrolladas dentro de una unidad superficial definida por la TRE. El GPR complementó esta información al caracterizar la heterogeneidad interna del depósito somero, sin registrar patrones asociados a estructuras o elementos enterrados dentro de su rango de penetración. La correlación espacial y coherencia entre las respuestas físicas de los distintos métodos permitieron diferenciar la variabilidad del medio superficial de aquellas alteraciones inducidas por la actividad humana, delimitando áreas de interés para futuras intervenciones. El estudio demuestra que la integración de técnicas geofísicas constituye una herramienta eficaz para el diagnóstico preliminar y la planeación estratégica de excavaciones arqueológicas.
Descripción:
La presente investigación se organiza en seis capítulos que abordan de manera integral la aplicación de métodos geofísicos en la exploración del sitio arqueológico “Cerro de la Cruz”. En primer lugar, se plantea el problema de estudio, los objetivos y la justificación de la investigación. Posteriormente, se describe el contexto geográfico, geológico y arqueológico de la zona de estudio, proporcionando el marco necesario para la interpretación de los datos.
Se incluyen también los fundamentos teóricos de los métodos empleados: magnetometría, conductividad electromagnética (CMD), tomografía de resistividad eléctrica (TRE) y radar de penetración terrestre (GPR), así como la metodología de adquisición y procesamiento de datos. Finalmente, se presentan los resultados individuales e integrados, su interpretación en términos de posibles evidencias de evidencia antrópica y la delimitación de zonas de interés arqueológico, concluyendo con una síntesis de los principales hallazgos y su relevancia para la planeación de futuras intervenciones.