Resumen:
Primer Congreso Científico Mexicano organizado por la Sociedad Científica “Antonio Álzate”, bajo el auspicio de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, que se celebró en la Ciudad de México del 9 al 14 de diciembre de 1912. El congreso estaba conformada por ocho secciones las cuales eran: filosofía: psicología, lógica y moral; sociología: estadística, economía política, derecho, administración, enseñanza y educación; lingüística y filología; ciencias matemáticas: matemáticas puras, astronomía y geodesia; ciencias físicas: física, química y física-química; ciencias naturales: mineralogía, petrografía, geología y paleontología, meteorología y magnetismo terrestre, botánica, zoología, antropología, etnología, biología-plasmogenia; ciencias aplicadas: medicina y farmacia, minería, agricultura, ingeniería civil, militar y naval, arquitectura; geografía, historia y arqueología.
La Comisión de Organización estuvo compuesta por los siguientes miembros: Presidente: Alfonso Pruneda; Vicepresidente: Alfonso L. Herrera; Secretario General: Rafael Aguilar y Santillán; Secretarios: José C. Haro y Daniel Vergara Lope; Tesorero: Gabriel M. Oropesa; Vocales: Manuel Balarezo, Antonio J. Carbajal, Alberto M. Carreños, Ricardo E. Cicero, Jorge Engerrand, Valentín Gama y Cruz, Joaquín de Mendizabal, Ramón Mena, Macario Olivares, Carlos Reiche, Leopoldo Salazar Salinas, Adrían Téllez Pizarro, Daniel M. Vélez, Paul Waitz.
Miembros Honorarios de la Comisión de Organización: José Guadalupe Aguilera, Felipe Ángeles, Ángel Anguiano, Luis Cabrera, Rafael Caraza, Manuel Carmona, Jesús Díaz de León, Joaquín Eguía, José de las Fuentes, Ángel Caviño Iglesias, Manuel Gorozpe, José R. de Ibarrola, Eduardo Licéaga, Ramón Manterola, Miguel F. Martínez, Francisco Nicolau, Ezequiel Pérez, Cecilio A. Robelo, Basilio Romo, Luis Salazar, Francisco Sosa, José Terrés, Manuel Toussaint, Manuel R. Vera, Laura Viadas, Manuel M. Villada, Juan Villarello.
Se inscribieron 229 profesionistas en el primer congreso de diversas disciplinas: 89 ingenieros, 29 médicos cirujanos, 19 abogados, y 33 profesores, entre otros. Pertenecientes a las siguientes instituciones dedicadas a la investigación y enseñanza en la ciencia: Academia Nacional de Bellas Artes, Escuela Nacional de Altos Estudios, Instituto Geológico Internacional, Escuela Normal Primaria para Profesores, Museo Nacional de Historia Natural, Colegio del Estado de Guanajuato, Escuela Particular de C. Juarez, Sociedad de Ingenieros y Arquitectos, Sociedad Astronómica, Sociedad Geológica Mexicana, Sociedad de Geografía y Estadística, Comité Mexicano de la Alianza Científica Universal, Sociedad de Estudios Económicos, Estudiantes Francisco Díaz Covarrubias. Además de los gobiernos del Estado de Guanajuato, México, San Luis Potosí y el arzobispado de Michoacán.
Se presentaron 92 trabajos y 4 conferencias: Jorge Engerrand “Nota preliminar sobre los adornos hechos de conchas por los antiguos mexicanos” y “Limitaciones del adjetivo prehistórico y nueva definición de la prehistoria”; Ángel Peimbert “Consideraciones relativas a la cimentación en México”; José C. Haro “Evolución de la metalurgia en México”; Alfonso L. Herrera “Estudios de Plasmogenia”; Migel Otero “Sucinto panegírico de la obra científica de Pasteur”; Cecilio Robelo “Huitzilopochtli”; Antonio Cornillon y Joseph Girard “Observación de un caso de sífilis transmitida por la vacuna humana”; Ricardo Varela “Descripción de un aparato para anestesia por cloroformo, éter, etc.”; Jesús Chico “Una ligera contribución para la prehistoria mexicana”; José Guillermo Salazar “Causas de la mortalidad en los niños de México y manera de combatirla”; Ricardo E. Cicero “Dificultades de la Profilaxis de la lepra en México"; Carlos Reiche “Los parásitos fanerogámicos de México”; Manuel Uribe Troncoso “Enfermedades más frecuentes en los alumnos de los establecimientos de educación primaria del Distrito Federal”; Manuel Velázquez Andrade “La educación indígena, su programa y desarrollo”; Abraham Cstaellanos “El signo Cuauhtli”; Jorge Engerrand “Los sincronismos históricos y la morfología comparada de la industria de la piedra”; Jesús Díaz de León “Importancia del estudio de la lengua hebrea desde el punto de vista lingüístico, literario, filosófico y esotérico”; Paul Waitz “Algunas zonas sísmicas mexicanas en la relación con la tectónica”; María C. Cortina “Importancia de la pedagogía materna”; Luis C. Espinosa “Método para la formación de croquis de territorio de gran extensión”; Ezequiel Ordoñez “Importancia del volcanismo en el relieve de México”; Felipe Rivera “La astronomía y la ciencia general”; G. Gracia García “Las heridas del estómago y la policía”; Joseph Girard y Pierre Pietri “Estudio de un caso de rinoescleroma”; Marcos G. Nava “La arena en la construcción”; Daniel Vergara Lope “Determinación de la presión osmótica en las hemacias de la sangre del hombre en México”; Pierre Pietri “Algunas consideraciones acerca de la cirugía de la apófisis mastoidea en caso de supuración crónica del oído”; Miguel Torner “Uno de factores de la educación”; Felipe Sierra “La fotografía en el porvenir”; Manuel Torres Torija “La aplicación de la nomografía a la mecánica de las construcciones”; Ramón Mena “Nueva orientación en el estudio de la cerámica nacional”, “Los cobre de Michoacán” y “La piedra del Sol”; Rafael Serrano “Lógica experimental”; Jesús Díaz de León “Factores de la evolución social”; Alberto M. Carreño “Importancia de la economía política”; Rafael Mallén “Patentes de invención”; Alfonso Pruneda “Algunas cosas que pueden hacerse por el adelanto de la ciencia en México”; Francisco Bermar “Formación de las lenguas indígenas del territorio mexicano”; Antonio J. Carbajal “Diagnóstico de la sífilis, según los métodos modernos”; Isabel Ramírez Castañeda “ Cómo y por qué debe estudiarse la Arqueología en México”; Pablo Salinas y Delgado “Servicios Municipales del Distrito Federal. Su estado actual y su mejoramiento”; Manuel Miranda y Marrón “Nacionalidad de D. Luis de Velasco II”; Juana Roux “Misiones Indias. Obra de propaganda y de enseñanza para los indios”; Leopoldo Salazar y Salinas “La Carrera de Ingeniería de Minas”; Genaro Escalona “Los gusanos intestinales”; Constantino J. Rickards “Zoolatría entre los zapotecas”; Jorge Engerrand “Las mutilaciones dentales entre los antiguos Mayas”; Jesús Díaz de León “Los analfabetos y su educación”; Barrera Lavalle “La moneda y los cambios en la economía nacional”; Geronimo López de Llergo “Algunas consideraciones meteorológicas”; Ángel Anguiano “Estudio crítico sobre la carta geográfica de la República Mexicana. Medios que deben emplearse en su ejecución”; Luis M. Martínez Valor científico de las ideas”; Brouard “Algunos apuntes sobre la flora de México”; Estanislao Goscinny “El análisis espectral en el dominio de la química”; Antonio Prieto “Higiene pública”; Gregorio Torres Quintero “La instrucción rudimentaria en la República”; Carlos Hofman “ Los artiadae (Lepidóptera phalaenae) de la República Mexicana”; Josefina Gil “Conocimientos indispensable de las magnitudes mecánicas y físicas en el estudio de la Física elemental”; Lorenzo T. Villaseñor “Cuanteo volumétrico de los sulfatos”.
El objetivo era despertar el interés por el conocimiento en las ciencias exactas, físicas, naturales y sociales en todas sus ramas y aplicaciones. Asimismo, tener un balance del estado en él se encontraba México y, finalmente poner en movimiento a todos los centros de investigación y enseñanza del país. Por ello tenía la intención para la creación de nuevos institutos, museos, cátedras, laboratorios, bibliotecas, edificio para las sociedades científicas, oficinas de distribución de publicaciones, protección tanto de especies útiles como de riquezas y monumentos naciones, pensiones vitalicias, etc.